Artículos
 
La voz juvenil en la Cumbre de las Américas
7 de abril de 2015
En los últimos tiempos los jóvenes han tenido su lugar de protagonismo en la defensa de los derechos humanos y en las propuestas que contribuyen a la gobernabilidad democrática.
Micaela Hierro Dori
@micahierro
 

Micaela Hierro es presidente de CICES y fundadora de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia en Cuba.

Entre los días 8 y 10 de abril se realizará en Panamá el “IV Foro de Jóvenes de las Américas”, uno de los cuatro eventos que el Gobierno de Panamá, junto a las instituciones de la OEA pertinentes, en el caso de los jóvenes YABT (Young Americas Bussines Trust), organizan en el marco a la VII Cumbre de las Américas.

Alrededor de 300 jóvenes asistirán al encuentro que es el punto culmine de un trabajo que vienen realizando organizaciones juveniles en forma voluntaria en los últimos seis meses con los diálogos nacionales, locales y consultas virtuales donde han participado y aportado sus ideas y opiniones miles de jóvenes.

En los últimos tiempos los jóvenes han tenido su lugar de protagonismo en la defensa de los derechos humanos y en las propuestas que contribuyen a la gobernabilidad democrática, y han sido portada de los diarios en el último año, tanto por noticias positivas como trágicas. Basta recordar a los 43 estudiantes venezolanos muertos y los cientos de detenidos arbitrariamente en una ola represiva de las manifestaciones que reclamaban, entre otras cosas, un cambio de rumbo de la política económica del Gobierno de Nicolás Maduro que no puede satisfacer las necesidades básicas del pueblo venezolano.

También recordar a los desaparecidos en Ayotzinapa en México, como tan solo una muestra del drama que viven los mexicanos con la impunidad de la narco política. Pero por otro lado también existen propuestas positivas de jóvenes como Armando Regil de “Un Millón de Jóvenes por México” que logra movilizar, concientizar y proponer políticas públicas para el desarrollo.

Movilizaciones históricas como la de los estudiantes en Chile que han

podido instalar en la agenda pública el derecho a la educación de calidad, lucha que mantienen ya a lo largo de tres gobiernos, es muestra de que los jóvenes no son indiferentes a la realidad política, económica y social de sus países. En Centroamérica, para contraponer la imagen negativa de las maras y la delincuencia juvenil, se tienen ejemplos de vanguardia en Guatemala con JovenesxGuatemala o Jóvenes CREO en El Salvador, siempre levantando la voz donde hay abusos de poder, ante situaciones injustas al mismo tiempo que presentan ideas y propuestas para resolver los conflictos.

En esta sintonía se encuentra la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, que es un espacio creado por 34 organizaciones de la sociedad civil con foco en la participación juvenil así como juventudes de partidos políticos de 19 países de América Latina y el Caribe, que se han unido en una coyuntura de divisiones políticas a nivel regional. Según Juan José Díaz Quintana, estudiante costarricense y Coordinador General de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, su misión es el empoderamiento de los líderes juveniles a fin que puedan acompañar y apuntalar la transparencia de los procesos democráticos en cada uno de los Estados de la región y el fomento a los derechos fundamentales respetando el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Los jóvenes de la Red llevarán este 6 y 7 de abril en la capital panameña el II Foro Regional de Juventud y Democracia para llevar un mensaje de paz, unidad y solidaridad en y entre los pueblos latinoamericanos. En los próximos días en Panamá, tendremos una oportunidad única de establecer pautas de cambio de conductas viciadas, y que sea un punto de inflexión para alcanzar la paz social.

Ya de por sí, la Cumbre en Panamá será histórica, por el mero hecho que el presidente panameño, Juan Carlos Varela, haya invitado al Gobierno de Cuba. Curiosamente Raúl Castro asistirá a Panamá por primera vez a una Cumbre de las Américas- foro político del continente creado en el año 1994 en el marco de la Organización de Estados Américas (OEA)- tras haber sido excluida de la OEA en 1962 por haber proclamado un régimen no democrático, y que a

pesar que no ha habido cambio de régimen, en el año 2009 se levantaron las sanciones a la isla. Y lo curioso es que Cuba, no solo no ha demostrado interés en reintegrarse a la OEA sino que ha impulsado la creación de la CELAC en el 2010 junto a su principal socio en la región, Venezuela.

Habrá que esperar y ver que hará Cuba en Panamá: anunciará que llamará a elecciones libres y plurales por primera vez en 60 años o reclamará que no intervengan en los asuntos internos y defenderá al régimen actual aunque sea autoritario y viole sistemáticamente los derechos políticos, económicos y sociales del pueblo cubano. Este tipo de artilugios de la última dictadura de la región, que ha producido un efecto contagio con el detrimento de las instituciones democráticas en Venezuela y otros países del ALBA, son motivos de sucesivas denuncias y alertas por parte de los miembros de la RLJD.

Todos estos temas serán debatidos en el marco de la Cumbre de las Américas con el objetivo de encontrar un camino hacia el fortalecimiento de la democracia que incluya el diálogo pacífico de las distintas voces que hoy se encuentran enfrentadas y poder dejar atrás la era del enfrentamiento y la polarización social y política de la región.