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Bahrein prohíbe todas las manifestaciones en medio de un clima de violencia
30 de octubre de 2012
Una declaración del Ministerio del Interior sostiene que la sociedad de Bahrein está “cansada” de las protestas y los enfrentamientos casi ininterrumpidos y que “es necesario ponerles fin”. Un miembro de Al-Wefaq, Hadi al-Musawi expresó en tono desafiante que la medida del Ministerio del Interior está “en contra de los derechos humanos internacionales”. Otros estados del Golfo han impuesto límites a las expresiones políticas por preocupación a que movimientos inspirados en la llamada Primavera Árabe del año pasado pudieran amenazar a sus sistemas de gobierno.
Reem Khalifa
 

Manama, Bahrien (AP) – Bahrein impuso este martes reglas de emergencia que  prohíben todas las concentraciones de protesta y amenaza con acciones legales contra grupos acusados de apoyar las crecientes manifestaciones y los enfrentamientos en el estratégico reino del Golfo.

La orden, anunciada por el Ministro del Interior, es el intento más dramático por aplastar los levantamientos anti-gubernamentales en el reino desde que entraran en vigor las leyes marciales durante los primeros meses de disturbios el año pasado. Aumenta duramente la presión sobre los grupos políticos de la mayoría musulmana chiíta de Bahrein que han impulsado las protestas exigiendo una mayor participación política en la nación gobernada por musulmanes sunitas.

Las medidas más duras contra los grupos de oposición podrían generar complicaciones para Washington y otros aliados occidentales que han dado su apoyo a la monarquía de Bahrein durante los más de 20 meses de disturbios. EE.UU. tiene importantes vínculos militares con Bahrein, que alberga la Quinta flota de la Marina de EEUU, pero también ha llamado a mayores esfuerzos para lograr un diálogo que reduzca las tensiones.

Protestas en Bahrein

Los chiítas representan alrededor del 70 por ciento de los 525.000 ciudadanos de Bahrein, pero dicen enfrentar una discriminación sistemática como que se les niegan los principales cargos políticos y en seguridad. La monarquía sunita ha realizado una serie de concesiones – incluyendo el darle más poderes al parlamento electo – pero los grupos de oposición sostienen que las reformas hacen poco para aflojar el control del poder por parte de la familia gobernante.

Desde febrero de 2011, más de 50 personas han sido asesinadas en los disturbios en Bahrein. Entre ellos hay dos policías que murieron el mes pasado por heridas sufridas en ataques con coches bomba y explosivos.

Una declaración del Ministerio del Interior sostiene que la sociedad de Bahrein está “cansada” de las protestas y los enfrentamientos casi ininterrumpidos y que “es necesario ponerles fin”. El gobierno de Bahrein

permitió un número limitado de protestas y marchas, pero la mayor parte de la violencia sucede fuera de las concentraciones autorizadas.

El comunicado agrega que cualquier “manifestación o concentración sería abordada con acciones legales contra quienes la convoquen y participen en ella”.

Esta advertencia pareció apuntar en particular al mayor bloque político chiíta, Al-Wefaq, que organizó muchas de las marchas. Para el viernes se planea otra protesta.

Un miembro de Al-Wefaq, Hadi al-Musawi expresó en tono desafiante que la medida del Ministerio del Interior está “en contra de los derechos humanos internacionales”.

Otros estados del Golfo han impuesto límites a las expresiones políticas por preocupación a que movimientos inspirados en la llamada Primavera Árabe del año pasado pudieran amenazar a sus sistemas de gobierno. La semana pasada, Kuwait prohibió todas las concentraciones de más de 20 personas con la consiguiente queja de la oposición previo a las elecciones parlamentarias del 1 de diciembre.

Reem Khalifa es periodista y corresponsal de Associated Press en Bahrain y la región del Golfo.
Fuente: Associated Press
Traducido al español por Hernán Alberro