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¿Seremos testigos de más muertes de pacifistas cubanos?
17 de septiembre de 2012
Marta Beatriz Roque, quien fue la única mujer entre los 75 presos políticos de la Primavera Negra del año 2003, inició una huelga de hambre el lunes 10 de septiembre sumándose a Jorge Luis García -más conocido como Antúnez- y otros 26 disidentes. El motivo principal es la liberación de Jorge Vazquez Chaviano (quien cumplió su pena y en vez de ser liberado le dieron una golpiza), pero la cuestión de fondo es la misma de hace cinco décadas: por el restablecimiento de las libertades cívicas y los Derechos Humanos en Cuba.
Micaela Hierro Dori
@micahierro
 

Marta Beatriz Roque, quien fue la única mujer entre los 75 presos políticos de la Primavera Negra del año 2003, inició una huelga de hambre el lunes 10 de septiembre sumándose a Jorge Luis García -más conocido como Antúnez- y otros 26 disidentes. El motivo principal es la liberación de Jorge Vazquez Chaviano (quien cumplió su pena y en vez de ser liberado le dieron una golpiza), pero la cuestión de fondo es la misma de hace cinco décadas: por el restablecimiento de las libertades cívicas y los Derechos Humanos en Cuba.

Siendo Marta Beatríz diabética ha suspendido no sólo la ingesta de alimentos sino también la de los medicamentos por dicha enfermedad. Así es que, a una semana de haber iniciado la huelga de hambre se encuentra en una situación grave, en estado casi inconsciente según lo que reportan por twitter desde dentro de la isla. Preocupadas de su estado de salud y la de todos los huelgusitas, las Damas de Blanco le piden a María Beatríz que deponga la huelga de hambre. Asimismo, Antúnez también se encuentra delicado de salud debido a su huelga de hambre cuando al mismo tiempo está bajo "prisión domiciliaria", dado que si llega a salir amenazan con llevarlo preso.

Esta huelga colectiva en Cuba fue de alguna manera convocada por el mismo régimen al provocar el hartazgo entre los cubanos tras el recrudecimiento de la represión. El jueves 13, al realizarse un allanamiento en el domicilio de Miasahel Valdes Diaz, delegado del Frente Nacional de Resistencia Cívica, lo llevaron preso junto a su esposa y a su hija de dos años y le destrozaron la casa derribando paredes. Primero a su esposa e hijas y luego el día domingo excarcelaron a Miasahel amenazándolo de muerte si no se iba del país. Ya no hay códigos ni límites en la violencia del régimen y sin embargo la resistencia cubana mantiene valerosamente su lucha pacífica.

Los disidentes no son escuchados por la comunidad internacional cuando afirman que el acoso y la represión ha aumentado en los últimos meses por no decir años, pues sólo recuerdan el mensaje de Raúl Castro que bien se ha encargado de difundir que se está tomando medidas de apertura económica y política en la isla. Por lo tanto se minimiza cualquier otra postura política, sobre todo cuando es débil la voz de quienes son raleados cruelmente por un régimen que sobrevive gracias a esos mecanismos de control sobre el pueblo. Quienes reclaman, o los ponen preso, los exilian obligatoriamente o los mantienen tan amenazados y constantemente controlados que no los dejan vivir.

La huelga de hambre en Cuba es una herramienta de lucha pacífica, una práctica que lleva casi la misma cantidad de años que la dictadura castrista. Puede ser un punto de debate si es válida y si obtiene realmente los resultados esperados por quienes sacrifican su salud al hacerla. Sin embargo, basta con recordar a Orlando Zapata Tamayo quien murió tras 85 días sin ingerir alimentos, y su muerte que tuvo un impacto mediático tal a nivel internacional trajo meses después la liberación del resto de los presos políticos de los 75 con mediación de la Iglesia Católica. También reforzado con la maratónica huelga de hambre de 135 días protagonizada por Guillermo "Coco" Fariñas, que la suspendió al anunciarse la medida de liberación de los 52 presos políticos que permanecían hasta ese entonces en prisión. El 19 de enero de este año falleció también en otra huelga de hambre, esta vez de unos 50 días, Wilman Villar Mendoza de 31 años, miembro de Unión Patriótica de Cuba. Podríamos listar interminablemente a todas las personas que murieron en huelga de hambre reclamando por sus derechos en Cuba pero llenaríamos varios tomos de libros. Y este mero hecho debería concientizar a la comunidad internacional a reaccionar de una forma mucho más determinante ante la situación de constante violación de los derechos humanos en Cuba. Nunca es tarde y en este momento podemos salvar la vida de Antúnez y Marta Beatríz, levantando la

 

 

Marta Beatriz Roque, quien fue la única mujer entre los 75 presos políticos de la Primavera Negra del año 2003, inició una huelga de hambre el lunes 10 de septiembre sumándose a Jorge Luis García -más conocido como Antúnez- y otros 26 disidentes. El motivo principal es la liberación de Jorge Vazquez Chaviano (quien cumplió su pena y en vez de ser liberado le dieron una golpiza), pero la cuestión de fondo es la misma de hace cinco décadas: por el restablecimiento de las libertades cívicas y los Derechos Humanos en Cuba.

Siendo Marta Beatríz diabética ha suspendido no sólo la ingesta de alimentos sino también la de los medicamentos por dicha enfermedad. Así es que, a una semana de haber iniciado la huelga de hambre se encuentra en una situación grave, en estado casi inconsciente según lo que reportan por twitter desde dentro de la isla. Preocupadas de su estado de salud y la de todos los huelgusitas, las Damas de Blanco le piden a María Beatríz que deponga la huelga de hambre. Asimismo, Antúnez también se encuentra delicado de salud debido a su huelga de hambre cuando al mismo tiempo está bajo “prisión domiciliaria”, dado que si llega a salir amenazan con llevarlo preso.

Esta huelga colectiva en Cuba fue de alguna manera convocada por el mismo régimen al provocar el hartazgo entre los cubanos tras el recrudecimiento de la represión. El jueves 13, al realizarse un allanamiento en el domicilio de Miasahel Valdes Diaz, delegado del Frente Nacional de Resistencia Cívica, lo llevaron preso junto a su esposa y a su hija de dos años y le destrozaron la casa derribando paredes. Primero a su esposa e hijas y luego el día domingo excarcelaron a Miasahel amenazándolo de muerte si no se iba del país. Ya no hay códigos ni límites en la violencia del régimen y sin embargo la resistencia cubana mantiene valerosamente su lucha pacífica.

Los disidentes no son escuchados por la comunidad internacional cuando afirman que el acoso y la represión ha aumentado en los últimos meses por no decir años, pues sólo recuerdan el mensaje de Raúl Castro que bien se ha encargado de difundir que se está tomando medidas de apertura económica y política en la isla. Por lo tanto se minimiza cualquier otra postura política, sobre todo cuando es débil la voz de quienes son raleados cruelmente por un régimen que sobrevive gracias a esos mecanismos de control sobre el pueblo. Quienes reclaman, o los ponen preso, los exilian obligatoriamente o los mantienen tan amenazados y constantemente controlados que no los dejan vivir.

La huelga de hambre en Cuba es una herramienta de lucha pacífica, una práctica que lleva casi la misma cantidad de años que la dictadura castrista. Puede ser un punto de debate si es válida y si obtiene realmente los resultados esperados por quienes sacrifican su salud al hacerla. Sin embargo, basta con recordar a Orlando Zapata Tamayo quien murió tras 85 días sin ingerir alimentos, y su muerte que tuvo un impacto mediático tal a nivel internacional trajo meses después la liberación del resto de los presos políticos de los 75 con mediación de la Iglesia Católica. También reforzado con la maratónica huelga de hambre de 135 días protagonizada por Guillermo “Coco” Fariñas, que la suspendió al anunciarse la medida de liberación de los 52 presos políticos que permanecían hasta ese entonces en prisión. El 19 de enero de este año falleció también en otra huelga de hambre, esta vez de unos 50 días, Wilman Villar Mendoza de 31 años, miembro de Unión Patriótica de Cuba. Podríamos listar interminablemente a todas las personas que murieron en huelga de hambre reclamando por sus derechos en Cuba pero llenaríamos varios tomos de libros. Y este mero hecho debería concientizar a la comunidad internacional a reaccionar de una forma mucho más determinante ante la situación de constante violación de los derechos humanos en Cuba. Nunca es tarde y en este momento podemos salvar la vida de Antúnez y Marta Beatríz, levantando la