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La situación de los derechos humanos en Kazajistán preocupa a la UE
25 de marzo de 2018
El segundo reporte periódico del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas pidió al gobierno que redoble sus esfuerzos para prevenir la violencia contra la mujer, erradicar la tortura, garantizar la libertad y seguridad de la persona y salvaguardar un poder judicial independiente. El derecho a la libertad de expresión, reunión pacífica y asociación están restringidos.
Sofía Frers
@FrersSofia
 

Kazajistán sufre de violaciones a la libertad de prensa silenciando a las voces opositoras y a los medios independientes. Un caso alarmante fue el del periodista y defensor de la libertad de prensa Ramazan Yesergepov que fue acuchillado en el abdomen en mayo del año 2017. La libertad de prensa es uno de los temas que más sale en cuanto a violaciones de derechos humanos en Kazajistán, ya que quedan pocos medios críticos del gobierno y se persigue a los periodistas con causas como lavado de dinero para silenciarlos. En octubre, Seitkazy Mataev y su hijo, Aset Mataev, fueron condenados a seis y cinco años de prisión, respectivamente, por cargos de malversación y evasión fiscal. Seitkazy Mataev era presidente de la Unión de Periodistas de Kazajistán, que había apoyado el periodismo independiente, y presidente del Club Nacional de Prensa. Las redes sociales también se controlan ya que se usa el Código Penal para castigar las críticas al gobierno.

Hubo cambios en la Ley de Comunicaciones donde las autoridades pueden interceptar las comunicaciones transmitidas mediante el protocolo HTTPS y bloquear el acceso a sitios web que, a su juicio, incluyeran contenido ilegal.

Con respecto a las manifestaciones y reunión pacífica hay una manipulación del término “no autorizada” que da lugar a que el gobierno impida estas manifestaciones y detenga a los que participen.

La situación para los trabajadores migrantes es deplorable ya que sufren de explotación, salarios muy bajos y condiciones de trabajo peligrosas. Incluso muchos empleadores confiscan los pasaportes de estos trabajadores y los que no tienen permiso de residencia permanente no acceden a atención médica gratuita. De hecho Kazajistán no ratificó la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus familias.   

Las condiciones carcelarias son duras, la policía suele abusar de los detenidos y amenazar a sus familiares para forzar confesiones y se practica el arresto arbitrario. Hay un asunto grave que es el problema en general de la violencia sexual contra las mujeres presas.

La situación de los derechos humanos en Kazajistán es un tema que la UE presta atención, ya que por ejemplo notaron el deterioro en la libertad de expresión y pidieron que revean la legislación en esta temática y que dejen de perseguir a los periodistas. El segundo reporte periódico del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas pidió al gobierno que redoble sus esfuerzos para prevenir la violencia contra la mujer, erradicar la tortura, garantizar la libertad y seguridad de la persona y salvaguardar un poder judicial independiente. También pide que revisen su ley de sindicatos del 2014 que restringe los derechos laborales.

El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas criticó las definiciones de extremismo, iniciación de odio social y odio religioso, y el uso de legislación extremista para restringir la libertad de religión, expresión, asamblea y asociación. 

El tema étnico en Kazajistán es un problema para el gobierno, pues hay una minoría rusa parlante importante y temen que reproduzcan lo ocurrido en Ucrania por lo que es un tema del que no se puede hablar. Declararse a favor del separatismo en redes sociales es un delito que se castiga con la prisión. Esta minoría rusa parlante sufre discriminación para conseguir un empleo y educación.

A las ONG les ponen restricciones que dificulta su trabajo y tienen que estar en un registro con requisitos excesivamente amplios.