Puente Democrático
 
Comunicados
 
Agasajo a Hilda Molina
11 de julio de 2009
El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) ofreció un agasajo a la Dra. Hilda Molina, médico neurocirujana cubana que desde el 14 de junio se encuentra en Buenos Aires visitando a su familia. Del encuentro participaron un reducido grupo de asistentes, entre autoridades, colaboradores, sponsors y amigos de CADAL.
 

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) ofreció un agasajo a la Dra. Hilda Molina, médico neurocirujana cubana que desde el 14 de junio se encuentra en Buenos Aires visitando a su familia. Del encuentro participaron un reducido grupo de asistentes, entre autoridades, colaboradores, sponsors y amigos de CADAL.

Durante el encuentro, Hilda Molina se refirió a la situación de su país y luego respondió a las preguntas de los asistentes.

El escritor Marcos Aguinis, Hilda Molina y el diputado nacional Fernando Iglesias.

Hilda Molina y S.E. Stepan Zajac, embajador de la República Checa.

Hilda Molina junto a Verónica Repond, la editora de su blog http://www.hildamolina.blogspot.com/

Fernando Ruiz, autor del libro "Otra grieta en la pared: Informe y testimonios de la nueva prensa cubana", Hilda Molina y Susana Mansilla.

Emilce Grimi, Tesorera de CADAL, Hilda Molina y Hernán Alberro, Director de Programas de CADAL.

Virginia Arhex, Coordinadora Ejecutiva de CADAL; Adrián Lucardi, Investigador Asociado de CADAL; Hilda Molina; Catalina Bontempo, colaboradora del Grupo ProCubaLibre; y Analía Pastrán, a cargo del monitoreo de Cuba en el Observatorio de dictaduras del Proyecto Puente Democrático de CADAL.

El historiador Ricardo López Göttig, miembro del Consejo Académico de CADAL, y la Dra. Hilda Molina.

Los periodistas Gonzalo Peltzer y Tristán Rodríguez Loredo junto a Hilda Molina.

Hilda Molina nació en Camagüey, Cuba, el 2 de mayo de 1943. Es Doctora en Medicina, graduada con el Primer Expediente de su Curso en la Universidad de la Habana. Es especialista en Neurocirugía, graduada con Excelentísimo Expediente, en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. Se especializa además en Restauración Neurológica. Investigadora Titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Cumplió Misión Médica como Neurocirujana en Argelia (1980-83). En el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía ocupó los cargos de Jefa del Servicio de Neurocirugía Vascular y Sub-Directora Docente. Introdujo en Cuba, a partir de los avances logrados por la Comunidad Científica Internacional y de sus estrechos nexos con esta Comunidad, el nuevo campo de la Restauración Neurológica. Fue fundadora de las Escuela Cubana y Latinoamericana de Restauración Neurológica. Por su iniciativa, se crea en Cuba el Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), del cual fue diseñadora, creadora, fundadora y directora, que bajo su dirección logró gran prestigio nacional e internacional. Es autora de múltiples trabajos científicos, publicados en órganos especializados nacionales e internacionales. Participó como ponente en eventos científicos, en visitas de trabajo e intercambio académico, como profesora en ciclos de conferencias y seminarios en universidades e instituciones científicas de Estados Unidos, Francia, España, Italia, Alemania, Suecia, Inglaterra, entre otros países europeos, de América Latina y el Caribe. Fue declarada Ciudadana Honorífica de Kansas City, Estados Unidos. Recibió las máximas condecoraciones que se otorgan en Cuba a los científicos y a las mujeres destacadas. Por sus méritos científicos fue elegida Diputada al Parlamento Cubano en 1993. En el año 1994, después de un largo proceso de discusión con las autoridades que la dirigían, renunció por decisión propia a todo lo que la vinculaba al régimen cubano, incluso a su condición de Diputada. Motivo de la renuncia: el gobierno se proponía convertir el Centro fundado y dirigido por ella, en una institución exclusiva para extranjeros que pagaran en dólares, con la subsecuente discriminación de los pacientes cubanos. También, como protesta, devolvió todas las condecoraciones que había recibido. El régimen cubano le negó durante quince años el permiso de salida para viajar a Buenos Aires, donde reside su hijo Roberto, casado con una argentina. Recién ahora pudo conocer a sus dos nietos. Su caso despertó una gran sensibilidad en el pueblo argentino y sus testimonios sobre la realidad cubana ayudaron a despertar una mayor conciencia sobre la situación que se vive en la isla.