Comunicados
 
En la dictadura de Obiang, el humor político se paga con la cárcel
29 de noviembre de 2017
Recluido en la prisión de Black Beach, el artivista Ramón Esono Ebalé, es víctima de la violación a la libertad de expresión por uno de sus trabajos más famosos, «La pesadilla de Obi», en el cual retrata la Guinea Ecuatorial que Obiang pretende esconder. CADAL se suma a varias organizaciones que piden por su libertad e invita a firmar una petición pidiendo por su liberación.
 

Saliendo de un restaurante en Malabo, Ramón Esono Ebalé fue detenido en Guinea Ecuatorial el 16 de septiembre, y todavía no fueron presentados cargos en su contras, en total violación de la ley ecuatoguineana que da un plazo máximo de 72 horas para las detenciones sin cargo.

 Recluido en la prisión de Black Beach, Ramón es un dibujante y activista. En uno de sus trabajos más famosos, La pesadilla de Obi, retrata la Guinea Ecuatorial que Obiang pretende esconder, en donde pocos derechos humanos quedan sin vulnerar por parte del Estado. En interrogatorios, las fuerzas de seguridad le exigieron explicaciones sobre esa obra, y le ratificaron que solo estando afiliado a un partido oficial se puede hacer política.  

 Hace 38 años que Teodoro Obiang es el Presidente de Guinea Ecuatorial. Bajo su guardia, ninguna voz disidente es permitida. El gobierno mantiene firmemente su influencia sobre los medios de comunicación, y para los casos en que se alza una opinión contraria ya son costumbre las detenciones sin cargos y las difamaciones sin sustento. En el caso de Ramón, la televisión nacional lo tilda de dirigir una organización dedicada al blanqueo de dinero y falsificación de moneda.

 Desde Amnistía Internacional hasta Reporteros sin Fronteras, numerosas organizaciones están exigiendo que se respeten las libertades de los activistas y que les den las garantías necesarias para que puedan trabajar con plena seguridad. En el caso de Human Rights Watch, rechaza que se impute a Ramón amparándose en la ley de difamación que permite la persecución penal a quienes critiquen al gobierno.

El filósofo Tomás Vargany afirma que los gobiernos autoritarios ven con peligro al humor político, ya que es un medio para deslegitimizarlos. Con eso en mente, este tipo de regímenes - como el caso de Guinea Ecuatorial - siempre se han esforzado para castigar y callar a los que hacen uso de la libertad de expresión. Ramón, está siendo víctima de esa brutal práctica.

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), a través de su programa Solidaridad Democrática, invita a sumarse a la campaña que pide la liberación del caricaturista Ramón Esono Ebalé ecuatoguineano firmando en este link la petición que será enviada al Presidente Obiang.

 
 
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